La idea

DiVino es un deseo hecho realidad: convertir la pasión por el mundo del vino en una forma de vida. Teníamos en el centro del pueblo un espacio muy peculiar: una bodega con los calados típicos de la zona, los lagos, depósitos y un precioso patio de entrada. Funcionó como bodega de elaboración y distribución en los años 60. Ahora hemos querido volver a abrirla transformada en un espacio nuevo y acogedor donde poder descubrir y saborear vinos especiales hechos por gente especial también, que cuida la tierra y mima el producto que obtiene de ella.
En DiVino puedes seleccionar vino para comprar y también para degustar tranquilamente en la vinoteca. Queremos, por supuesto, dar cabida a otras actividades relacionadas con el vino: catas, charlas y exposiciones de artistas amigos, fotógrafos…